La primera encíclica social del papa Juan Pablo II

«LABOREM EXERCENS» – S. Juan Pablo II  (publicada el 14-9-1981). El trabajo y el hombre son la clave esencial de toda la cuestión social.

http://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_14091981_laborem-exercens.html

De nuevo nos encontramos ante una conmemoración de la encíclica Rerum Novarum en su 90 aniversario.

La fecha de aparición de Labores Exercens debería haber sido el 15 de mayo de 1981. El atentado que sufrió el Papa dos días antes fue la causa del retraso de cuatro meses.

Era la primera encíclica social del nuevo Papa Juan Pablo II, que en sus escasos tres años de pontificado había publicado ya dos: Redemptor hominis, como encíclica programática, en la que anunciaba que «el hombre es el camino primero y fundamental de la Iglesia», y Dives in misericordia sobre el perdón de Dios.

Esta tercera encíclica, esperada, pues en los últimos decenios RN había recibido siempre una conmemoración, sorprendió a la Iglesia y al mundo por sus novedades


Era novedad el que el tema de la encíclica fuese sólo uno: el trabajo humano. Otros documentos sociales de la Iglesia habían abordado sucesivamente varios temas. En Laborem Exercens el trabajo y el hombre son el punto de referencia desde el que se aborda toda una serie de aspectos de la cuestión social. Son la clave esencial de toda la cuestión social.

Era también novedad la experiencia anterior del Papa Wojtyla, que le hacía diferente de sus predecesores y no sólo por su nacionalidad sino sobre todo por su experiencia anterior, que le permitía conocer directamente los dos mundos: capitalista y colectivista. Esto procuraba a LE un tono nuevo. Era también nueva su postura ante los sistemas.

Aparecía también en LE un tono distinto: una mayor confianza en la DSI que denotaba la convicción de que tenía algo que decir. Era también llamativa la parquedad de citas «profanas» a pie de página: volvía al antiguo estilo de citar la Escritura y el Magisterio anterior sobre todo. En LE utiliza también abundantemente a Santo Tomás.

Resultó también nuevo el estilo, lejano de la claridad del Papa Montini y de la diafanidad del Papa Roncali. Se comparó su estilo al del Evangelio de San Juan: espirales que ascienden y, a diversa altura, pasan varias veces por el mismo meridiano.

El esquema de Laborem Exercens:

Después de la Introducción, consta de cuatro partes:

En la primera plantea lo que son los dos conceptos claves del documento: el trabajo y el hombre, a la luz del Génesis .

En la segunda se analizan los conflictos entre capital y trabajo en la presente fase histórica.

Los derechos de los hombres del trabajo —en los que entran temas como el sindicato, la huelga, el desempleo, el trabajo de la madre, de los emigrantes, etc.— son el contenido de la tercera parte.

La última se dedica a exponer una espiritualidad del trabajo, sobre la base de lo ya dicho en GS, a lo que el Papa añade consideraciones originales.

Y todo ello sobre la doble base del trabajo y del hombre, elemento básico de la cosmovisión de Juan Pablo II.