¡No al genocidio del hambre y de la conciencia!

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Comunicado Navidad 2021:

¡No al genocidio del hambre y de la conciencia!

1 diciembre, 2021

¡No a la globalización de la indiferencia!

Comunicado del Movimiento Cultural Cristiano

Navidad 2021

 

Despertemos nuestra conciencia política.  No podemos entregar nuestras vidas a un sistema responsable del genocidio del hambre y de la conciencia.

No podemos mirar para otro lado todo el rato o hacer como si las cosas no pasaran. Estamos en niveles brutales de crímenes contra la dignidad humana, de explotación, empobrecimiento y descarte de cada vez más personas. La mayoría de la humanidad está envuelta en la miseria, el hambre y la violencia, en auténticos corredores de la muerte.

Y, sin embargo, vivimos cómo si todo esto no pasara, como si nos fuera indiferente, como si estuviéramos anestesiados, huyendo a todas horas del sufrimiento, o convencidos de que no podemos hacer nada frente a tamaña injusticia. A otros nos vienen timando con el empoderamiento, el emprendimiento, la resiliencia, y el” todo va a salir bien”. Es evidente que solos, aislados unos de otros, actuando bajo la consigna de “sálvese quien pueda”, no saldremos de nuestra pasividad.

¡Todos nos hemos convertido en territorios que colonizar!

El capitalismo se ha transformado a toda velocidad con la revolución tecnológica. Una revolución que nunca ha estado guiada por la Solidaridad y el Bien común sino por el lucro y el afán de poder totalitario.

El capitalismo digital no nos mantiene sólo como productores en la industria, trabajadores en los servicios o consumidores y clientes en el tiempo de “ocio”. Ahora, mientras consumimos y nos autodestruimos en el consumo, nos convertimos en su principal recurso y materia prima. El capitalismo digital tiene su principal fuente de riqueza en la extracción de todos nuestros datos y en el control de nuestras conductas, nuestros hábitos y nuestros deseos. Somos, a todas horas, objetos de ensayo y experimentación económica y política. Somos el “territorio” a explorar, colonizar y conquistar. Pero si no resultamos rentables, pues se nos descarta o se nos extermina sin escrúpulos.

Una globalización con FRONTERAS Y MUROS frente a los empobrecidos.

Pero a este sistema no le basta solo con nuestra indiferencia. No le basta con las fronteras intelectuales y digitales. Son también necesarios muros, tanques y ejércitos. Las fronteras físicas se han erigido para frenar la fuga de los hambrientos. El mundo tiene diez veces más muros que hace 30 años. Rodeados de hambrientos, desnutridos, desesperados y humillados, levantamos muros y vallas. ¿Nos duele?

Hemos de ser responsables de toda la humanidad, no podemos quedar indiferentes ante la muerte por hambre de tantos hermanos.

Nadie puede entender, en este momento de nuestra capacidad tecnológica, que millones de personas sigan muriendo por hambre, que sigan existiendo trabajos forzados inhumanos, que aumente la prostitución y los proxenetas, que haya más de 400 millones de niños a los que se les pisotean su dignidad y sus derechos, que haya mercados de esclavos, guerras de exterminio, trata de órganos y de personas, muertes por enfermedades perfectamente curables, más de 80 millones de personas apátridas, viviendo en campos de refugiados, …y un largo etcétera de injusticias que parecen que se esconden detrás de los muros visibles y los de nuestra indiferencia.

¡Nos están haciendo cómplices pasivos de la injusticia!

En la mayoría de las ocasiones desconocemos hasta qué punto todo nuestro bienestar y posibilidades descansan en la explotación de las personas y los recursos naturales, en la violencia y las guerras, y en el descarte.

No podemos aceptar que a millones de personas se les envíe a los basureros, a vivir literalmente en la calle, a la economía criminal y negra, o a la muerte.

No podemos aceptar que, mientras tengamos comida en la tienda de nuestra calle, consumamos una serie en una plataforma digital durante 12 horas, o los nuevos esclavos nos sirvan pedidos online en 24 horas, nos sigamos manteniendo indiferentes.

No podemos aceptar que la TRANSICIÓN a una economía que se vende como ecológica, verde y sostenible hable de la responsabilidad compartida de los seres humanos ocultando al auténtico depredador de antes y de ahora: el capitalismo. No podemos aceptar que llamemos limpias a las energías que requerirán de la explotación salvaje de niños en las minas de Coltán del Congo. O que los recursos que requieren las nuevas tecnologías “verdes” oculten cómo se arrasa la vida y la naturaleza en la Amazonía o el Orinoco.

No podemos aceptar que los jóvenes tengan un futuro absolutamente desesperanzado por esta economía canalla. No podemos aceptar que a los jóvenes se les ofrezca como alternativa a la precariedad o la competitividad más agresiva, redes sociales virtuales como “su familia y amigos”, experiencias suicidas con su cuerpo como “saludables”, drogas y evasión como sustitutos de “sentido para su vida”.

No podemos aceptar que deleguemos nuestra responsabilidad como ciudadanos en instituciones que no tienen ningún control democrático a cambio de seguridad, bienestar, y vía libre para mantener anestesiada nuestra conciencia.

Todos responsables de todos. También de las generaciones venideras.

Es una obligación moral de todos nosotros ofrecer a las nuevas generaciones una esperanza construida desde el amor a un ideal de justicia y solidaridad. Hemos de sembrar una respuesta asociada, en la que seamos protagonistas, una respuesta comunitaria, guiada por el bien común, que impida falsas salidas populistas y nacionalistas.

La juventud tiene que descubrir la vida solidaria y asociada como única respuesta a un sistema que aplasta sus ideales.

Frente a la gran mentira de “un mundo feliz”, progresista, en un sistema que solo protege a los más enriquecidos, queremos poner de manifiesto que solo habrá vida fraterna…

… Si trabajamos por liberar nuestra conciencia de las adicciones, las drogas y la indiferencia… con una formación crítica, con lectura en común, con estudio, con un sentido de responsabilidad hacia los demás.

…Si apostamos por asociarnos y organizarnos y comprometernos en serio por el servicio a los demás, empezando por apostar por familias que sean auténticas escuelas y testimonios de vida solidaria y entrega al Bien común.

… si hay personas y grupos que no tengan miedo a defender y trabajar sin complejos por la vida y la dignidad de todos ser humana desde el mismo momento en que haya sido concebido hasta su muerte natural.

… si hay trabajo solidario paciente y esperanzado junto a los empobrecidos y descartados de la Tierra. Personas y asociaciones que, cultivando en común, con esfuerzo, su conciencia, se sientan responsables de actuar políticamente frente a estos problemas.

… si hay personas y asociaciones que sostengan y propongan una economía que permita resolver las necesidades básicas de las familias y las comunidades políticas con el aporte de su trabajo profesional

Desde esta Campaña por la Justicia en las Relaciones Norte-Sur no dejaremos de proponerlo, cada día, cada minuto, cada segundo…  Una Campaña que se extiende en España e Iberoamérica, y supone, un despertar de nuestras conciencias, una cultura donde los empobrecidos, los descartados, sean los protagonistas de su liberación. ¡Viva la solidaridad!

 

Más información y agenda de actos en España e Iberoamérica en solidaridad.net

#EstaEconomiaMata #TodosResponsablesDeTodos

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